Oslo es tradicional pero a la vez nunca pasa de moda. Para fotógrafos que les guste presentar su trabajo en un ambiente íntimo y sensible. Oslo te ofrece inicialmente el espacio justo para tus obras, pero de golpe rompe con un visor de fotografías que ocupa todo el ancho de tu pantalla, convirtiendo tu obra en lo más grande. Ideal para fotografía social, de autor, creativa y producto.